domingo, 27 de octubre de 2013

LOS ECONOMISTAS



Existen distintos tipos de economistas:

  1. El abuelete simpaticote, que sale en los programas de telebasura para alumbrarnos con su sabiduría. La telebasura se organiza muy bien: en épocas de bonanza nos pone a videntes o astrólogos, que nos orientan sobre dónde debemos invertir; y en épocas de escasez nos pone a estos simpáticos sabios economistas que nos explican lo mal que nos va y lo peor que nos va a ir.
  2. El economista-político, que se forra alternando la política bien con la Administración o con la gran empresa.
  3. El listillo, que en tiempos de crisis aprovecha para escribir libros, en los que explica lo que ha sucedido y que él ya lo había avisado. De esta manera queda muy bien y, de paso, se forra un poquito.
  4. El premio Nobel, que ha tenido una brillante ocurrencia, pero que cuando se aplica su ocurrencia provoca desgracias sociales.
  5. El profesor universitario, que vive aislado de la realidad y forma a las futuras generaciones de economistas pringaos.
  6. El privilegiado, que se gana honradamente la vida trabajando de lo suyo, como autónomo, en la administración o en la empresa.
  7. El subempleado, que trabaja de administrativo, en el mejor de los casos. ¡Para eso tantos estudios universitarios! En un país normal le hubiera bastado con hacer una buena Formación Profesional.
  8. El emprendedor, que le han dicho que se busque la vida como pueda, porque los grupos anteriores ya están completos.
  9. El pringao, también llamado economista Los lunes al sol o economista-patera. Es el recién licenciado que no tiene cabida en ninguno de los grupos anteriores.

domingo, 28 de abril de 2013

LOS POLÍTICOS YA NO MANDAN. AHORA SOLO ROBAN




Así es. Las empresas multinacionales y las mafias financieras son las que deciden qué política se ha de hacer, quitan y ponen políticos a su conveniencia para que hagan la política que a ellos les interesa.


A cambio de los servicios prestados los políticos cobran mediante la corrupción. La corrupción siempre se ha establecido como medio de pago a los políticos en los países que estaban siendo expoliados de sus recursos, con el fin de que mantuvieran el orden y evitaran revueltas sociales. Esto es lo que sucedía en los siglos XIX y XX y sigue sucediendo en los denominados países del tercer mundo mediante la forma política de la dictadura pura y dura.


En el siglo XXI, tras la caída del comunismo, las mafias empresariales y financieras capitalistas, con el objetivo de maximizar beneficios, han trasladado su principal actividad productiva a los llamados países emergentes (principalmente en Asia), en donde los políticos corruptos del lugar se encargan de que no se respeten los derechos sociales.


Mientras tanto, en Occidente están desmantelando el estado del bienestar con la colaboración de los políticos corruptos (siempre a las órdenes de sus amos, las mafias empresariales y financieras capitalistas) que pululan por las democracias burguesas, cada vez más descaradamente “formales”.


Resumiendo, la economía es la que determina la política y ésta controla a la sociedad. Así, los gobiernos se encargan de aplicar las políticas que les mandan y de reprimir los derechos sociales y mantener el “orden establecido”. A cambio, les dejan robar a los ciudadanos. Y, básicamente, en eso consiste el oficio de político, en el tercer mundo, en el segundo, en el primero y en el primerísimo.


Por eso

LA SOLUCIÓN ES EXTRAPARLAMENTARIA.